Crisis, crisis, crisis
. Todo el mundo habla de ella. Esta situación
no es nueva y no será la última vez que se produzca. La
historia de la economía mundial está jalonada por crisis
intermitentes que se han ido sucediendo a lo largo de la historia. El
primer crash bursátil tuvo como protagonistas a los tulipanes.
Remontémonos a Holanda, siglo XVII. 
Pocos acontecimientos de la historia económica han cautivado la
imaginación del periodismo financiero tanto como la fiebre de
los tulipanes. El tulipán es un flor de origen turco. Su nombre
es la versión latinizada de la palabra turca "tulipam",
que deriva del término otomano "tülbent", que significa
turbante. El tulipán llegó a Europa a mediados del siglo
XVI. En 1554, durante el reinado de Solimán el Magnífico,
el embajador el Imperio Austriaco ante la corte otomana envió por
primera vez a Europa, a la corte de Viena, bulbos de tulipanes. Algunas
de sus semillas fueron remitidas a su vez a Holanda por el botánico
Charles de l'Elcuse y otro médico e investigador, Carolas Clusius,
fue quien primero cultivó un bulbo de tulipán en el Hortus
Botanicus de Leiden (Holanda) en 1593. Desde este momento, el nombre
de esa flor quedó asociado para siempre a Holanda.
Aunque en su origen el tulipán no era una flor muy llamativa y
su producción era masiva y por ello barata, algunos bulbos fueron
atacados por un virus llamado "mosaico", que generó una
nueva variedad que alteraba los colores de los pétalos originando
unas franjas de gran contraste, también llamadas "llamaradas",
de fuerte impacto estético.
Estos bulbos se convirtieron en un artículo de lujo, incluso de
colección, y desataron una posición desaforada por esta
nueva especie entre las clases más pudientes de la Europa Barroca.
A partir de ahí, se desarrolló el fenómeno de latulipmanía y su comercialización provocó la
primera burbuja especulativa de la histórica económica.
La fuerte demanda comenzó a desorbitar los precios del tulipán.
Se establecieron mercados para su venta en la Bolsa de Ámsterdam,
en Rótterdam, Haarlem, Alkmar y en cualquier ciudad medianamente
importante de los Países Bajos. Se formaron cofradías y
colegios de especuladores de los tulipanes. Se ponían a la venta
propiedades, casas y campos a precios ruinosamente bajos, o bien se ofrecían
como parte del pago de las transacciones. La fiebre se extendió
fuera de la frontera holandesa, multiplicándose las inversiones
extranjeras en tulipanes y, también su precio. Se creó una
especie de mercado de futuros sobre el tulipán en el que los especuladores
empezaron a formalizar contratos de grandes reservas de bulbos para anticiparse
a las subidas de precios. Así se fue creando un círculo
vicioso de compra-ascenso de precios-compra. La locura se había
desatado. En 1635, un bulbo de la variedad Semper augusta, la más
preciada, era vendido a un precio de 5.500 florines más que una
casa en Amsterdam, un buey de arado costaba 120. Se había llevado
a sus últimas consecuencias el viejo dicho de los especuladores:
"el valor de algo es lo que el comprador está dispuesto a
pagar por él". Llegó el pinchazo
El momento culminante de la especulación se produjo en enero
de 1637. En ese mes se multiplicaron por veinte los precios y fue
a raíz de la venta fallida de una exclusivísima colección
de tulipanes cuando algunos avezados especuladores intuyeron la imposibilidad
de mantener la burbuja y empezaron a vender sus reservas de tulipanes.
En ese momento se desencadenó el sentimiento de pánico entre
la sociedad holandesa con la misma violencia con que se había vivido
la euforia. Los inversores se dieron cuenta de que sólo tenían
una flor que nadie quería comprar. La situación más
grave se dio con los futuros, contratos que nadie tenía la intención
ni capacidad de cumplir. Incluso la radical medida del Gobierno de invalidar
los contratos anteriores a noviembre de 1636 y de reducir el resto a un
10% de su valor nominal fue insuficiente para que los inversores pudieran
hacer frente a sus compromisos. La bancarrota generalizada se extendió
por toda Holanda.
La economía holandesa, la más próspera de la Europa
de principios del siglo XVII, quedó desorganizada por completo
y fue incapaz de hacer frente a todos los desastres financieros que generó
la fiebre de los tulipanes. Según los expertos, ésta
fue la crisis más importante que había tenido Holanda hasta
la invasión de las fuerzas alemanas en la Segunda Guerra Mundial.
Pero el hombre olvida las enseñanzas de tiempos pasados y siempre
tropieza con la misma piedra. En la actualidad, el tulipán ha
sido sustituido por el ladrillo. El comprador lo pagó muy caro,
pero creyó que lo vendería a un precio muy superior a otro
individuo que haría el mismo cálculo. Y así la historia
volvió a repetirse hasta que la burbuja explotó.
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Crash que han hecho historia1637.- Fiebre de los tulipanes
La fiebre por los tulipanes en Holanda llevó a que tres bulbos
costaran lo mismo que una casa en Ámsterdam. En 1637 no se
vendió una colección exclusivísima de tulipanes,
lo que extendió la desconfianza y el desplome de los precios. 1720.- La compañía de los Mares del Sur
Esta sociedad recibía los derechos exclusivos del comercio
con América del Sur tras la Guerra de Sucesión española.
Divulgó rumores sobre el valor potencial de su comercio con
el Nuevo Mundo, pero no desveló los riesgos del deterioro
de la relaciones entre España y Gran Bretaña. Sus
acciones pasaron de 128 libras en enero a 1.000 en agosto. Acto
seguido, se desplomó. 1929.- Viernes negro
El pánico se apoderó de Wall Street después
de que el Dow Jones se desplomara un 11% el 18 de octubre en medio
de insistentes rumores sobre reuniones diarias y secretas de la
Reserva Federal. El 25 del mismo mes, la economía mundial
entro en una recesión que duró tres años. 1973.- Crisis del petróleo
La OPEP reduce la producción de petróleo después
de la Guerra del Yom Kippur, que enfrentó a Israel contra
Egipto y Siria. Esta situación lleva a la peor crisis económica
mundial desde la Gran Depresión del 29. 1997.- Tigres asiáticos a la baja
Los denominados tigres asiáticos (Tailandia, Malasia, Corea
del Sur y Hong Kong) abandonan su vinculación con el dólar.
Los mercados se desploman, con caídas que se extienden a
Japón, Europa y Estados Unidos. 1998.- Desplome del rublo
La devaluación del rublo, el 17 de agosto de 1998, marca
el fin de la estabilidad rusa. La caída de los precios del
crudo ayudó a debilitar a la moneda, aceleró la incertidumbre
y el riesgo país e incrementó la fuga de capitales.
El FMI salió al rescate. 2000.- La burbuja 'puntocom'
La excesivas perspectivas de las compañías de internet
generan una burbuja que estalla cuando los resultados no cumplen
las expectativas o las compañías quiebran. La sobrevaloración
provocó la salida masiva de dinero de la renta variable y
la entrada en un mercado bajista que duró tres años. 2001.- Atentado contra las Torres Gemelas
Shock económico mundial tras el atentado contra el corazón
económico de Estados Unidos. Wall Street cierra una semana
completa, su periodo de inactividad más prolongado desde
la Primera Guerra Mundial. Después, vivió su peor
semana en 70 años. 2007-08.- Crisis 'subprime'
Countrywide desvela problemas de impagos en hipotecas y Bear Stearns
reconoce problemas de liquidez. Los bancos afloran pérdidas
de valor en sus carteras de bonos. La desconfianza alcanza a las
bolsas, que venían de marcar máximos históricos.
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