| | | Recomendación de cartera en bolsa española | | | Marisa Mazo: Directora de Estrategia y Análisis. |
|  |  |  |  | Tras la euforia bursátil vivida en la última parte del ejercicio,
los mercados de renta variable están siendo conscientes de la problemática
y consecuencias de la crisis financiera que el resto de los mercados financieros
están soportando desde hace más de seis meses. Y esta conciencia se está produciendo con una virulencia y volatilidad nunca vista en
los mercados en los últimos quince años. Así, la Bolsa
española tras marcar máximos en 15.945,7 el pasado 8 de noviembre,
marco un mínimo el martes 23 de enero en el nivel 12.254,6. ¡Una
caída del 23%! Esta caída podría haber sido muy superior
sin la "ayuda" de compañías como Telefónica o Iberdrola.
¿Qué están descontando o temiendo los mercados? A
nuestro juicio, una ralentización económica más profunda
de la anticipada o pronosticada previamente que se trasladaría desde los
mercados de capitales a la financiación de las actividades económicas
y, consecuentemente, al producto interior bruto de los país y a los beneficios
empresariales. Hasta el momento, no se han observado revisiones a la baja de
dichos beneficios, pero, sin duda es el gran riesgo al que nos enfrentamos
el próximo año y medio.
¿Comprar o vender a estos niveles? Nuestra recomendación es COMPRAR
selectivamente, sobreponderando en la cartera valores cuyos ingresos no vayan
a estar muy penalizados en entornos de mayor deterioro macroeconómico,
con elevada rentabilidad por dividendo y con un riesgo muy limitado de recorte
del mismo y/o cuyo precio actual recoja ya la mencionada ralentización
económica. Pensamos que no vamos a estar exentos de nuevos sustos en
el futuro cercano porque aún quedan pérdidas sin aflorar desde
los sectores bancario y asegurador europeos y el impacto de las políticas
monetarias expansivas de la FED tardarán un tiempo en trasladarse a la
economía real.
En nuestra cartera modelo, hemos incluido valores que incorporan los criterios
mencionados:
Telefónica
ha pasado de ser nuestra apuesta de valor de los últimos años a convertirse en nuestro valor refugio. La inelasticidad de sus ingresos
ante un entorno económico menos benigno, su diversificación geográfica
y su elevada generación de flujo de caja libre la hacen, a nuestro entender,
un valor imprescindible en cualquier cartera a medio plazo. A los precios actuales,
cotiza con un PER 2008e de 11,4 veces y una rentabilidad por dividendo de 5,1%
que calificamos de atractivos.
Santander
y Popular
son nuestras recomendaciones del sector financiero. Este sector es el
que más podría verse penalizado por una hipotética crisis
económica en España debido, fundamentalmente, al aumento de la morosidad
que se observa en épocas de destrucción de empleo o bajo crecimiento. Santader ofrece una exposición combinada a crecimiento y reestructuración,
factor este último que le hace ser menos dependiente de la evolución
económica para obtener unos buenos resultados. Cotiza a una rentabilidad
por dividendo 2007 de 5,8%, y esperamos que este dividendo no sufra recortes independientemente
de la evolución de los beneficios debido a su fortaleza de capital.
Popular descuenta a estos precios una crisis económica casi de la virulencia
de la vivida en los años 1992 y 1993. Aunque, evidentemente, su cuenta
de resultados se verá afectada por la ralentización económica,
la entidad cuenta con una capilaridad en su red de distribución, una fortaleza
en su balance, una elevada liquidez y una flexibilidad que, pensamos, la hace
estar bien preparada para el nuevo entorno económico de nuestro
país. Cotiza a un PER 2008e de 9,1x y a una rentabilidad por dividendo
de 5,5%.
FCC
es nuestro "valor seguro" dentro del sector construcción.
En un escenario de "crisis" en el que asumimos un caída de ventas
en construcción (incluyendo obra civil) del 8% y del 12% para 2008e y 2009e,
respectivamente, una erosión de márgenes y un reducción de
los ingresos de la inmobiliaria Realia del 35% en 2009e, el beneficio caería
un 42% (vs. -30% estimado) y la rentabilidad por dividendo, una vez aplicado el
consiguiente recorte al mismo sería del 4,5%.
Caf
y Tubacex
son nuestras favoritas dentro del universo de pequeñas compañías.
Comparten una característica: sus negocios están bastante protegidos
de los avatares económicos generales. CAF se está beneficiando
de la apuesta por los ferrocarriles realizada desde distintos gobiernos. Además,
la puesta en marcha de la concesión ferroviaria en México le proporcionará
una base muy elevada de ingresos recurrentes, que se ven favorecidos en entornos
económicos débiles. Las "fortunas" de Tubacex
están vinculadas a la evolución del precio del petróleo y
a las inversiones que las compañías petroleras quieran realizar.
Con unos precios de petróleo que, independientemente de la demanda mundial,
parece que van a ser elevados, el umbral de rentabilidad de nuevos yacimientos
es más fácilmente conseguible que en otros tiempos por lo que no
contemplamos una marcha atrás en los proyectos de inversión de las
grandes compañías. |
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