| Tras un año para el olvido, el nuevo ejercicio se presenta con más
sombras que luces. El Ibex 35 cerró el año en 9.195,4 puntos,
con una pérdida anual del 39,4%, la mayor de las últimas dos décadas.
Esta pérdida llegó a alcanzar el 48% del valor inicial del índice
a finales de octubre, momento en el que se marcaron los mínimos anuales
en el 7.901,1. el único motivo de relativo "optimismo" para el
selectivo español es, como lleva sucediendo en los últimos ejercicios,
el mejor comportamiento relativo del Ibex 35 frente a los índices globales
europeos o frente a los índices nacionales de otros países. ¿Qué se puede esperar del ejercicio 2009? Que las economías
occidentales están en recesión no es una sorpresa ni una novedad.
Que la crisis española es más profunda que la de los países
de su entorno por nuestra crisis inmobiliaria propia y nuestra dependencia de
los capitales extranjeros tampoco asombra a nadie. La cuestiones más
relevantes relacionadas con la evolución macroeconómica son, por
una lado, cuándo tocará fondo y, por otro lado, cómo será
el crecimiento posterior. A nuestro juicio, la condición necesaria para
que la recesión económica mundial no se convierta en una recesión
es la solución de los problemas del sistema financiero, para que nuevamente
fluyan los flujos monetarios hacia la economía real. Asumiendo que en
los próximos meses se empiezan a normalizar los mercados financieros
de renta fija, la economía española podría tocar fondo
a finales de año, con un decalaje de dos o tres trimestres con el suelo
de la economía americana. Destrucción de empleo y aumento del
déficit público: ambas variables irán mostrando cifras
incrementalmente negativas en los próximos meses. Tipos de interés
a la baja y precios del petróleo menores serán factores favorables
para la evolución económica. Los mercados de renta variable deberían reflejar, a medio plazo, la
evolución de los beneficios empresariales. Para el Ibex 35 estimamos
que se podría producir una reducción de los mismos en el entorno
del 30-35% en el ejercicio 2009, fundamentalmente debido al comportamiento de
los beneficios bancarios de la mano del incremento de las provisiones para
insolvencias. Las previsiones de consenso son más optimistas que
el escenario que proponemos, por el momento: se espera una caída de sólo
el 2% por lo que pensamos que las revisiones a la baja de los beneficios
continuarán en los próximos meses. Según nuestros cálculos, el Ibex 35 podría presentar un
potencial alcista del 15,8% hasta el nivel 10.650. Sin embargo, no descartamos
ver nuevamente los suelos observados en los meses pasados. Desde un punto de
vista fundamental, el nivel suelo del Ibex 35, esto es, el nivel en el
que confluyen beneficios y multiplicadores mínimos, se sitúa
entre el 8.000 y el 9.000, cifras inferiores a las que presentábamos
en los meses anteriores por la mayor vilurencia y profundidad que presenta la
crisis económica. Para los próximos meses proponemos nuevamente una cartera defensiva.
Sobreponderando en nuestra cartera valores cuyos ingresos no vayan a estar muy
penalizados en entornos de grave deterioro macroeconómico, con elevada
rentabilidad por dividendo y con un riesgo muy limitado de recorte del mismo
y/o cuyo precio actual recoja ya la mencionada ralentización económica.
El sector bancario, aunque ya castigado en sus precios, es el que mayor riesgo
presenta, en nuestra opinión, de caídas de beneficios por la ralentización
de los volúmenes de negocio y, fundamentalmente, por el deterioro de
la calidad de los activos. En nuestra cartera modelo, hemos incluido valores que incorporan los criterios
mencionados: Telefónica (Comprar, precio objetivo: 20,4€/acción )se mantiene como nuestro
valor estrella. La inelasticidad de sus ingresos ante un entorno económico
menos benigno, su diversificación geográfica y su elevada generación
de flujo de caja libre la hacen, a nuestro entender, un valor imprescindible
en cualquier cartera a medio plazo. A los precios actuales, cotiza con un PER
2008e de 10,4 veces y una rentabilidad por dividendo de 6,3%. Iberdrola (Comprar, precio objetivo: 7,4€/acción) se incorpora a nuestros
valores favoritos. Presenta una buena diversificación por negocios
y geográfica y un razonable nivel de crecimiento. La estabilidad
de su cuenta de resultados la aportan sus negocios regulados (40% del EBITDA
2009e) y sus negocios de renovables, parcialmente regulados (20% del EBITDA
2009e). El 85% de su EBITDA se genera en países AAA. La flexibilidad
en sus planes de inversión, su posición de liquidez y el buen
track record del equipo gestor son también factores positivos. A corto
plazo, podríamos ver salida de papel de alguno de los accionistas por
necesidades de liquidez. Esto se podría contrarrestar en parte con la
compra de más acciones por parte de ACS. Grupo
Ferrovial (Comprar, precio objetivo: 43,0€/acción) es nuestra
apuesta contraria frente a la opinión del mercado. Ofrece el mayor
potencial de revalorización del sector de construcción (cercano
al 100%). Creemos que las actuales preocupaciones del mercado sobre la liquidez
de grupo son injustificadas porque tiene líneas de crédito aún
no suscritas de 8.600Mn€. La dirección de Ferrovial ya ha demostrado
su capacidad terminando la refinanciación de BAA. Las ventas de activos
aeroportuarios (Gatwick) contribuirán a desvanecer estas dudas sobre
la liquidez y a poner en valor sus activos. CAF y Tubacex se mantienen, como en el caso de Telefónica, como nuestras favoritas
dentro del universo de pequeñas compañías. Comparten
una característica: sus negocios están bastante protegidos
de los avatares económicos generales. CAF se está beneficiando
de la apuesta por los ferrocarriles realizada desde distintos gobiernos. Además,
la puesta en marcha de la concesión ferroviaria en México le proporcionará
una base muy elevada de ingresos recurrentes, que se ven favorecidos en entornos
económicos débiles. Las "fortunas" de Tubacex están
vinculadas a la evolución del precio del petróleo y a las inversiones
que las compañías petroleras quieran realizar. Con unos precios
de petróleo que, independientemente de la demanda mundial, parece que
van a ser elevados, el umbral de rentabilidad de nuevos yacimientos es más
fácilmente conseguible que en otros tiempos por lo que no contemplamos
una marcha atrás en los proyectos de inversión de las grandes
compañías. Recomendamos infraponderar el sector bancario por los riesgos ya mencionados.
Para aquellos inversores que quieran exposición al mismo, recomendamos BBVA (Comprar, Precio objetivo: 13,2€/acción). |